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Cómo nos ven, cómo disfrutan de nuestra ciudad….???

….  nosotros,   nos vemos así?

Clarín, 24/05/12 : “Una de las cosas que más me impresiona de esta ciudad es que da la sensación de nunca irse a dormir; a toda hora hay cosas ocurriendo”, dice Emma Berg, que tiene 22 años y nació en Estocolmo, la capital de Suecia. Emma recorre Sudamérica desde diciembre: quería celebrar Año Nuevo en las playas de Copacabana, en Río de Janeiro, y desde febrero está en Argentina con Alva, su prima, de 24 años. Alva resume el periplo, en un castellano que fluye cada vez más con el correr de la conversación: “Estuvimos en las Cataratas del Iguazú, en Mendoza y cruzamos a Uruguay; queremos ir a Bariloche y al Perito Moreno, pero hacemos base en Buenos Aires porque este es un país muy extenso, y aunque aprovechemos para ver todo, no son distancias cortas”, explica.

Si se presta atención, Buenos Aires está repleta de jóvenes turistas, o incluso de muchos que para estudiar o trabajar apuestan a la ciudad como un destino a largo plazo: San Telmo y Palermo son epicentros de los hostels en los que en muchos casos se alojan. En uno de ellos, en Palermo, Ignacio Lionti, que nació en Valparaíso, vive desde 2010 cerca de la facultad en la que estudia diseño gráfico: “Sabía que los argentinos eran apasionados, pero aún así en el día a día no deja de sorprenderme el extremo en el que viven todo; el fútbol, la política, la música, las relaciones de pareja, es impresionante”, reflexiona el chileno de 25 años. Hay algo de los porteños que especialmente le molesta: “Le dicen cosas a mi novia por la calle, y aunque aquí parece habitual, no estoy acostumbrado y no me siento cómodo, no me parece adecuado”, cuenta, serio.

Joel Tamer es dueño del hostel Cambalache, que se inauguró hace pocos meses frente a la céntrica Plaza Congreso. La mayoría de sus huéspedes son colombianos, chilenos y brasileros, y están en la Argentina estudiando. “Las manifestaciones a diario no dejan de ser un atractivo para quienes no están acostumbrados; todos los días me preguntan qué ocurre en la plaza, no importa si están los ex combatientes de Malvinas, los docentes, los choferes del subte, una agrupación política o los movimientos vinculados a las minorías sexuales”, sostiene.

Detrás de la Reina del Plata, aparecen Puerto Iguazú y Mendoza como destinos preferidos, y entre los diez primeros figuran Salta y Ushuaia. Los 3.965 kilómetros que separan a ambas capitales provinciales les dan la razón a las primas suecas. “En Buenos Aires tienen un narcisismo que no hay en Cataratas o en Bariloche; el porteño se siente el centro de la escena y en otros sitios eso no ocurre”, define Jason Olive, de 32 años, y ratifica un mito casi ancestral. Nacido en Washington DC, también recorre Sudamérica en un viaje que planea desde que era adolescente.

A Jason no le sorprenden las distancias: Estados Unidos mide 4 husos horarios de ancho, 6 si se tienen en cuenta Alaska y Hawaii. Y con paciencia y “buenos trabajos de verano”, cuenta, recorrió su país “todo lo que pudo”. Pero el insomnio que desvela a Emma también entra en su análisis: “En la avenida Corrientes hay librerías abiertas ¡a las 2 de la mañana!”, vocifera, y agrega que tuvo que acostumbrarse a cenar mucho más tarde de lo que estaba habituado y ahora le atrae “la llegada de la medianoche junto con la conciencia de que habrá algún lugar abierto”.

Con casi tres meses de experiencia en las calles de Buenos Aires, Emma y Alva ya han construido su propio manual de instrucciones urbano: “Al principio, nos impresionó mucho la cantidad de gente que tiene que dormir en la calle, y nos daba miedo; y aunque es duro decir que te acostumbras, lo cierto es que ya no le tememos a cruzarnos con esas escenas”, reflexiona Emma, y sigue: “Con lo que sí tenemos mucho cuidado es con mover billetes de pesos grandes porque hemos recibido papeles falsos dos veces, y sabemos que como turistas somos blanco fácil”. Joel les da la razón: la (mala) intención de darles a quienes viajan plata falsa es un motivo de queja tristemente habitual.

En algo coinciden todos: los que están de paso por vacaciones, y los que han llegado para quedarse, aunque sea por un tiempo considerable. Buenos Aires es una ciudad tan distinta que se vuelve única, y por eso inolvidable. Y queda tan cerca de rincones naturales celebrados en todo el mundo, que las largas distancias se acortan.

 

 

 

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